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El rayo es una poderosa descarga electrostática natural, producida durante una tormenta eléctrica. La descarga eléctrica precipitada del rayo es acompañada por la emisión de luz (el relámpago), causada por el paso de corriente eléctrica que ioniza las moléculas de aire. La electricidad (corriente eléctrica) que pasa a través de la atmósfera calienta y expande rápidamente el aire, produciendo el ruido característico del rayo; es decir, el trueno. Generalmente, los rayos son producidos por un tipo de nubes de desarrollo vertical llamadas cumulonimbos. Cuando un cumulonimbo alcanza la tropopausa, la nube adquiere una forma de yunque, y en ese momento puede clasificarse como de tormenta, llamándose también al fenómeno células de tormenta, y cuando comienzan a girar sobre sí mismas y adquieren suficiente energía se las llama supercélulas de tormenta, causantes de tornados, granizadas fatales y rayos muy potentes. Sin embargo, la dirección del rayo puede llegar a ser contraria a nube-suelo, ya que el suelo también posee cargas que pueden disparase con una tormenta.
Secuencia del relámpago, dura 0.32 s
editar Cómo se forma el relámpago
Relámpago en Oradea, Rumania
El primer proceso en la generación del relámpago es la separación de cargas positivas y negativas dentro de una corriente aérea ascendente, fuerte en estas nubes, acumulando así una carga de electricidad estática muy poderosa. Los cristales positivamente cargados tienden a ascender, lo que hace que la capa superior de la nube acumule una carga electrostática positiva. Los cristales negativamente cargados y los granizos caen a las capas del centro y del fondo de la nube, que acumula una carga electrostática negativa. El rayo también pueden producirse dentro de las nubes de cenizas de erupciones volcánicas, o puede ser causado por violentos incendios forestales que generen polvo capaz de crear carga estática.1 2 Cómo se inicia la descarga eléctrica sigue siendo un tema de debate.3 Los cientificos han estudiado las causas fundamentales que van desde las perturbaciones atmosféricas (viento, humedad y presión) hasta los efectos del vientos solar y a la acumulación de partículas solares cargadas.4 Se cree que el hielo es el elemento clave en el desarrollo, propiciando una separación de las cargas positivas y negativas dentro de la nube.4 editar Prevención de impacto de un rayo
Rayo en primer plano, hecho por Diseño gráfico
Existen situaciones en las que el peligro de recibir el impacto de un rayo se genera en pocos minutos. Los lugares más seguros durante una tormenta eléctrica son los edificios y los vehículos, ya que conducen la electricidad hasta el suelo por su parte exterior, sin dañar a sus ocupantes. Dentro de un edificio deben tomarse las siguientes precauciones:
Dentro de un vehículo deben tomarse las siguientes precauciones:
En caso de que el individuo sea sorprendido por la tormenta eléctrica mientras se encuentra al aire libre, se recomienda lo siguiente:
Como la velocidad del sonido en el aire es 340 m/s, para determinar la distancia a la que caen los rayos, sólo es necesario contar los segundos entre relámpago y trueno, y dividir este número entre tres. El resultado estará dado en kilómetros. Sólo se deben abandonar las medidas de precaución si la tormenta se encuentra a más de diez kilómetros de distancia (30 segundos entre relámpago y trueno), ya que pueden acercarse a gran velocidad. Otro elemento para saber que el rayo puede "dispararse" en fracciones de segundo es el campo electrostático que eriza los pelos, preanuncio del "pulso electromagnético". editar Impactos de rayo
Sabina hendida por un rayo
Como es sabido, el rayo tiende a caer en lugares altos que lo conduzcan hasta la tierra, lugar a donde debe ir a parar. Por norma general un objeto cubre el doble de distancia a la redonda que su altura; es decir, si un cuerpo mide 10 m, todos los rayos que caigan en un radio de 20 m caerán generalmente sobre él. En caso de sufrir la caída de un rayo, la probabilidad de muerte no es tan grande como puede parecer, ya que el 94% de los afectados sobreviven. No obstante, hay que tener presente que, si bien el impacto no resulta mortal, las secuelas pueden ser permanentes. Algunas de las consecuencias son las siguientes:
Aún teniendo la fortuna de no sufrir estas secuelas, son muchos los casos que precisan tratamiento psicológico para que el afectado olvide su accidente y el miedo que probablemente sienta por las tormentas, lluvias o incluso las simples nubes. editar Datos relevantes
editar Véase tambiéneditar Referencias
editar Fuentes
editar Enlaces externos
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